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Los vehículos que se comercializan de serie en la actualidad, están diseñados para ser utilizados por personas que se engloban dentro de unas características muy concretas y que, en su conjunto, suponen un porcentaje muy elevado de la población. Sin embargo, existen diferentes causas por las que, para una persona, sería muy difícil (o imposible) hacer uso de un vehículo. Entre estas causas resulta obvio señalar las minusvalías de tipo físico que provocan disminución en la movilidad. Sin embargo no son las únicas. El debilitamiento provocado por la edad avanzada, la obesidad o, sencillamente, poca estatura pueden ser motivo para que una persona no pueda utilizar un vehículo en las mismas condiciones que los demás.
Para solucionar estos problemas, es necesario realizar reformas sobre los vehículos de serie que permitan adaptar las características de origen a las necesidades del usuario.
Estas necesidades pueden estar relacionadas con la conducción o con el transporte y para ambas situaciones, existen diferentes dispositivos que permiten a las personas hacer uso de los vehículos de manera normalizada. En el momento de seleccionar los dispositivos necesarios para realizar la adaptación, se debe atender a parámetros funcionales que permitan compensar las limitaciones del usuario. |
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